I
Si es Día de la Mujer
y quiere hacerme un regalo,
ni escoba nueva ni un palo
de limpiar podría ser.
Ni un haragán quiero ver
ni un hisopo ni estropajo
y le añado a este legajo:
cubo, delantal, cepillo;
y el paño de sacar brillo:
nada que indique trabajo.
II
No sé si a alguna le pasa;
que como mujer le hiere
que pregunten: ¿Cuál prefiere
de las labores de casa?
Y no por mi lista escasa
el tema me pone a arder;
es que si es hombre hay que ver
cómo acaban preguntando:
«Si está en casa descansando,
¿qué es lo que le gusta hacer?»
III
Yo no soy del feminismo
la mejor representante,
ni es mi verso una tajante
crítica hacia el periodismo.
Eso sucede lo mismo
en nuestro diario bregar;
hace poco al alabar
lo bello del nuevo día,
la vecina respondía:
¡Qué bueno está pa’ lavar!
IV
Pero en qué debate me hundo,
si es mes de celebración,
de la prensa en la nación,
y la mujer en el mundo.
Mejor, entonces, redundo:
Si me van a regalar,
ni de lavar ni limpiar
¿de comida…?, y con un trato:
quien venga a pasar el rato,
cocina y, luego, ¡a fregar!
Helen
